Hoy ha sido mi primera noche de Sargeo.

No es que se haya podido llamar a la noche un festival de sexo y éxito, pero para empezar me ha ido genial. Intentaré ser concreto y conciso.

- Me lo he pasado genial. Iba con unos amigos recién conocidos a través de una amiga que se acaba de ir de Erasmus, y uno de ellos va a saco. Es divertido y ya lo había visto. Lo que a mi tanto me paraliza, él lo tiene superado, no tiene problema en entrar a los grupos, aunque sea algo que ya sabe, o cualquier tontería. Eso me va bien.

- He hecho mi primera aproximación en frío, tanto en grupo de dos, como en solitario.

Ahora pasaré a un modelo narrativo más casual, dejándome llevar por el recuerdo de ayer. El entrecomillado es sólo introducción situacional:

Empezaron llegando tarde. Habíamos quedado a las 23.30 y nos acabmos reuniendo a las 23.55, pero yo no iba a dejarme vencer por problemas de logística. Tengo que reconocer que estaba nervioso pero animado y todo lo convencido que me permitía de que iba a hacer algo al respecto, que no podía seguir así.

Así que nos saludamos, y primeró me despisté, aparecieron los dos a los que esperaba *Juan y *Carlos (cambio nombres por confidencialidblablabla), pero con el hermano de Juan! El pequeño, que tiene 16 años.

Y fuimos a plaza Cataluña, fiestas de la Mercè, que es patrona de Barcelona. Concierto de Andrea Corr, Nena Daconte y El Sueño de Morfeo. Mientras nos desplazabamos por la zona el hermano encontró un grupo de amigos, así que menor intrusivo ya fuera. Y *Juan empezó a entrar en acción. Preguntaba cosas y luego nos miraba como diciendonos! ahh, veis, nosotros que no teniamos ni idea. Yo no podía, me descojonaba. Claro, la primera vez mantenía la compostura, pero después no podía. Cuando 3 grupos ya nos habían dicho que Andrea Corr ya había tocado ya casi me sangraba el labio de mordermelo. Luego en voz alta empezé a decir que cuando tocaba “Juanes” grupo que no tenía que tocar ese día. Y la gente de alrededor tambien se lo empezó a preguntar.

En ese ambiente tan heterogeneo fuí incapaz de hacer ni decir nada. Sí alguna mirada, pero nada relevante.

Así que al poco rato, nos llamó el hermano de Juan que estaba con un amigo que se iban. Y fuimos a despedirlo.

Ahora sí que empezaba la noche. Pese a los fervientes de Juan de ir al Mediterraneo (un bar musical) se dio cuenta de que ya eran las 2.00 teníamos que hacer algo. Así que nos encaramos dirección a Costa Breve, que es donde empieza la historia de verdad.

Una vez dentro, rápido consumimos nuestras copas. Yo tomé un Martini que me sabio a gloria. Y llegó el momento de hacer algo. No recuerdo como surgió, pero la cuestion es que ideamos un abridor conjunto entre Juan y yo. Consistía en preguntar a las chicas que les parecía una técnica de seducción que había desarrollado yo, y les preguntabamos su opinión.

En la performance, Juan hacía de chica, y la técnica se basaba en tirar mi chaqueta (que no había querido dejar en el guardarropa) a la cabeza de Juan para reducirlo y poder magrearlo. A lo troglodita.

Y las chicas reían, y daban su opinión. Así fue la primera vez, y las chicas respondieron bastante simpáticas: me dijeron que no era para nada una buena técnica, que quemarían la chaqueta y que por el pestazo y demás, que nada, que muy mal. Que la chaqueta fuera, y que en todo caso la podía utilizar en otras horas para cubrir a la chica. Nos hicieron una demostración gráfica incluso. Reimos todos, y luego cuando dos chicos asaltaron a la “guapita” del grupo, fuimos a dejarles la chaqueta a sus amigas, que la utilizaron para rescatarla.

Sí, contribuí a hundir el juego de dos chicos; si es que se le puede llamar juego arrinconar a una chica dejando a sus dos amigas atrás.

Y cambiamos de zona. La siguiente interacción la iniciaron unas chicas. Juan tiene un estilo particular de baile, y le dijeron que una amiga de ellas le encontraba muy guapo. Y se presentaron para después sudar de nosotros. Era una estúpida apuesta de bar entre ellas, algo del palo, a que no le dices nada al friki aquél. Me entró una rabia inconfesable. No soy violento, pero querer tomarte el pelo en tu cara y reirse a tu costa es una cosa que me revienta. Y era mi amigo.

Eso me hace entender lo duro que es salir cada noche de fiesta a conocer gente, y encontrarte a estúpidas así de tanto en tanto.

Después del ataque total de rabia, Juan me dijo que no le diese importancia que fuesemos a repetir nuestra performance, y así lo hicimos. Esta vez en un grupo de chicas algo mayores.

Hicimos lo mismo, aunque intenté hablar un poquito más esta vez. Sólo rió una, pero le hizo bastante gracia. Sus respuestas por eso fueron muy agresivas: “Yo te partiría la cara”. Pero luego se animaron y nos dieron consejos que consistian en bailar más o menos como un abejorro cerca de las chicas, y en ser más directos. No me dejaron tan buen sabor de boca como las anteriores, pero me fue bien, para ver que puedo ser algo capullo por ahí, que total, aunque habrá buena gente, se ponen máscaras y dicen cosas desagradables igual. Ay que niño inocente que soy aún.

Entonces hice mi primera aproximación en frío. Teníamos dos chicas detrás, eran monas aunque no de mi estilo, y llevaba rato con una frase de entrada en la cabeza, así que me dispuse a decirsela, pero en el último momento lo cambié totalmente:

Yo: – “¿Sueles venir por aquí?”
TB 7.5: – “Sí”
Yo:- “Se va a llenar hasta que no podamos respirar y la gente vaya muriendo o ¿qué?”
TB: -”Jajaja, normalmente está más lleno.”
Yo: – “Buff”

Mi lenguaje corporal era terrible, y el haber dudado demasiado me hizo que la conversación se desarrollase en un angulo bastante surreal…. pero oye!! ya he hecho mi primera aproximación en frío!!!

Y por ahí se nos acabaron las pilas. Alguna vez que me acerqué al primer grupo, el que me causó más buena impresión, hice como un amago en broma de tirarle la chaqueta a la que me pareció más mona, y rió… aunque no supe sacarle partido.

Finalmente pedimos una servilleta e hice una flor de papel, pero no me atreví a darsela a nadie, así que Carlos la tiró.

Sé que la técnica parece una DEV, pero consigues entrar, y si son listas ven que es una broma.

¿Qué os ha parecido?

Un abrazo,

Nómada.