Con la Uni y la Autoescuela voy algo atareado, pero hoy he conocido a una chica interesante (J) en mi exfacultad de física.

“He visto a un conocido desde lejos. No me cae ni bien ni mal, es un poco pesado, pero buena gente, así que le he saludado y me he acercado. Negar que lo he hecho porque además tenía dos chicas al lado, sería negar lo trivial. Así que ahí estaba yo, con dos chicas y un maromo. Un poco de bromeo, algo de tocar el brazo tomándole el pelo un poco a la mona, y fuera. Quería ir a comer por ahí, tranquilo, pero no he encontrado sitio, así que he vuelto con ellos, y al sentarme yo a comer, tambien se han sentado a mi lado.

Hemos empezado a hablar, sobre tonterías. Un diálogo a cuatro, y estos se me dan relativamente bien. Yo iba comiendo, así que no tenía porqué participar de manera activa. Todo es cuestión de sacar temas lo suficientemente neutros y de hacer las preguntas adecuadas cuando la conversación decae. Observando a un compañero que veo muy alfa del gimnasio (he ido al gimnasio antes que a la uni, y he visto qué preguntas hacía), he empezado a preguntar por el trabajo, y por los trabajos anteriores, con verdadero interés… y vaya si funciona. Y con universitarios el tema de vivir en casa o no, tambien da mucho resultado en una conversación distendida.

La conversación ha ido de aquí a ahí. El que me conocía iba soltando información sobre mi, yo tambien. Ni muy de golpe, ni sin soltar prenda… aunque visto desde fuera juraría que he mostrado demasiado, mucho para el primer día que me conoces, fácil encasillarme en “el que hace de todo”. Tambien me he autocriticado un poco “El que mucho abarca…” para justificar la de cosas que hago. Que en parte es verdad, pero esta tendencia de autojustificarme no me lleva a ningún sitio. Y la chica (J) me ha preguntado que qué no hacía, y le he ido respondiendo por partes. (Dándole demasiada importanciaaa)

He introducido una limitación temporal, diciendo que a las 14 me iría a escalar, y de verdad quería hacerlo, pero era muy mona, le veía un qué. Y se me ha pasado la hora y media volando.

La chica mona, que llamaremos J se ha metido con mi conocido, que llamaremos X, y le he llamado la atención: “Qué simpática ella..” de manera juguetona. He descubierto que ya vive fuera de casa, que trabaja para pagarselo todo, y que hace una asignatura que yo tambien hago.

¿Qué me ha fallado?

- No he conseguido ni su nombre, ni su mail, ni su teléfono, ni una sonrisa al irse. Más bien estaba seria.

¿Opciones? podría haber aprovechado el tema de que compartimos asignatura para que me echase un cable, porque yo no puedo ir a la Uni por temas logísticos y ninguno de los otros del grupo hacen la asignatura en concreto.

Y hemos hablado de sitios para salir un poco, y les he recomendado un bar musical. Ahí tendría que haber propuesto ir un día los 4 que estabamos en ese momento para echar un vistazo. O ofrecer mi mail para decirles donde está o lo que fuere, cada vez ir más lejos. Ellos no lo conocían y quedaba natural proponer cualquier cosa, aunque la verdad, aun no me siento taaaan sociable.

Les he visto reir bastante de mis comentarios, me he sentido sociable y bastante con el control de mis propias emociones. Tambien hemos conectado con algunas opiniones de cosas que realmente he vivido y aprendido los últimos meses: “Realmente tienes que trabajar para valorar las cosas”, “las cafeterías son superduras, yo probé y decidí seguir estudiando” y “al trabajar ves que tienes que estudiar algo que realmente te apasiona, sino al tiempo acabas majara” mientras ella asentía. Ya entiendo mejor la palabra “conexión” y es genial.
X se iba a comer a casa, y yo empezaba en media hora clase a 15 minutos de ahí, así que cuando X, J y la otra chica (gallega, a partir de aquí G), se han levantado, he dicho “Aprovechando que no tengo voluntad y que todos os levantais, me iré”.

Y la despedida ha sido pésima.  Ni dos besos, ni presentaciones, ni nada de nada. Aun así, al irme le he dicho a mi conocido que las llevase a la fiesta de física que hay este viernes. Me ha dicho que ya se lo diría. Ahora soy yo quien quizá no podrá ir…

El lenguaje corporal de ella no se inclinaba hacia mí, aunque sí me miraba bastante, yo intentaba no mirarla demasiado. Todo el rato pierna cruzada (la misma que yo) y ratos las dos cruzadas. Dice que tampoco sale mucho, quizá sea introvertida y eso explique que no exteriorice mucho las cosas. Yo no voy demasiado por la uni… algo pensaré.

Después le he empezado a dar importancia. Hace tiempo que no sentía un poco de conexión con una chica mona. Ya he empezado a no hacerle caso para no hacerle daño, o para no hacermelo a mi, pero al final he pensado en un Push & Pull de:
Estoy en un momento extraño de mi vida, te haría daño. (dicho de cerca) y empujarla un poquito. A ver qué pasa.

Eso, a ver qué pasa.